Rassegna monografica dell’artista Alejandro Correa alla Galleria Artizar di La Laguna, Tenerife (ES)

La mostra “Dum. Atmosfere cosmologiche siderali” dell’artista spagnolo Alejandro Correa debutta venerdì 1 febbraio, alle ore 20.00, alla Galleria Artizar di La Laguna, a Tenerife, nell’arcipelago delle Canarie. A introdurre la linea tematica e ispirativa della mostra un brano dell’autore Eugene Cansiliet, tratto dal prologo della sua opera “Il mistero della cattedrali”: “Nei due piani paralleli/dove si stabiliscono insieme/la materia e lo spirito/C’è un progresso assoluto/che consiste in una purificazione permanente/fino alla perfezione finale”.

Pese a la desconcertante insensatez de algunas de sus propuestas artísticas, Marcel Duchamp nos legó también incuestionables y sensatas reflexiones, como su sentenciosa convicción de que: por muy claras y precisas que fueren las intenciones de un artista al crear su obra, la posible trascendencia –o no- de esta, va a depender siempre más, de lo que el espectador opine e interprete, que de lo que, al mismo respecto, afirme o declare su autor.

Algo que yo suscribo sin dudar y que, por ello, venciendo mi tentación inicial de asesorarme directamente con Alejandro Correa (Santa Cruz, 1984), a quien no he vuelto a ver desde su exposición “Horizontes”/2017; y ante las sugerentes interpretaciones que la visualización de sus grandes y novedosos lienzos, inmediatamente, me provocaron (algo que, en mi opinión, es uno de los mayores éxitos que se le pueden pedir a una obra), decidí saltarme el rudimentario protocolo e ir, orientado por mis propias sensaciones, al “quid de la cuestión”, en la convicción de que, aunque no coincidieran con la suya, mi interpretación solo contribuiría a incrementar el valor de su último trabajo artístico.

Creo que nada puede evitar cierta sincronicidad entre el Pensamiento Religioso, Científico y Artístico en cada momento de la Historia. Por eso, ahora que la humanidad dispone por primera vez de un Colisionador de Hadrones, empeñado en dilucidar lo que pudo ser este universo durante los tres primeros segundos a partir del Big Bang, no nos debería extrañar que, uno de los artistas que más y mejores muestras presenta de la utilización de su “materia gris”, desemboque, súbitamente, en una serie de imágenes de gran formato que, bien podrían ilustrar o remitirnos sensorialmente a tan ignotos como remotos orígenes.

Una búsqueda incesante que, en lo CIENTÍFICO, aspira a solucionar uno de los más acuciantes retos de la Física actual: la unificación de las cuatro fuerzas básicas (La Física de Newton; el Electromagnetismo; la Cuántica débil y la Cuántica profunda). En lo RELIGIOSO/FILOSÓFICO, a una revisión de los conceptos de Origen y Final del Cosmos-Universo. Y en lo ARTÍSTICO/ESTÉTICO a una aproximación al ABSOLUTO. Lo que, directamente, justifica el carácter eminentemente Místico que, anunciado y subyacente en sus trabajos anteriores, eclosiona aquí, cual primigenio “dripping”, en un Caldo Cósmico de luces y sombras; emociones y silencios; ocasos, alboradas y… mucha vida por delante. Un Producto Sublime que ha bebido en las profundas y cada vez más escondidas fuentes que manan del legado de insignes y dilectos gnósticos y metafísicos como: Mark Rothko y Joseph Mallord William Turner; especialmente en su producción más reduccionista y abstracta (cuando faltaba casi un siglo para que se acuñara el término “abstracción” como la más revolucionaria y liberadora vanguardia artística); una etapa postrimera del artista escasamente divulgada en imágenes y, por ende, poco popular entre el gran público, en contraste con lo familiar y estimulante que, tales hallazgos precursores, pueden resultar para un especialista “de brocha fina” o “excelso pincel”, como A. C. I.

Tras la plácida armonía y serenidad, intencionada y provocadoramente tardo-romántica, de sus primeras obras (Galería Stunt; La Laguna; 2013) y sus proto-místicos paisajes –marítimos y terrestres-, resueltos en dos franjas de color, en los que se aprecia un claro y resuelto desplazamiento de su barroquismo primigenio hacia soluciones más reduccionistas, próximas al minimalismo (“Horizontes”; Galería Artizar/2017), Alejandro Correa irrumpe al fin, con pleno rendimiento, óptimo dominio de sus facultades y súbitamente (para un espectador que, como yo, no había visto más obras suyas desde “Horizontes”) en los grandes formatos; con una colección de grandes lienzos, portadores de palpitantes, vertiginosas, hipnóticas y macro-cósmicas (¿o serán micro-cósmicas?) atmósferas siderales, técnicamente resueltas con la meticulosidad, dominio y precisión que le son características; pero inmersas aquí, en una profunda espiritualidad que, durante algunas semanas, emanarán, cual metafísicos efluvios, de la Galería Artizar; frente a una iglesia calcinada que mantiene y prolonga el categórico carácter Romántico que, siempre –espero-, acompañarán a este potencial gran futuro artista Canario –que para muchos de nosotros, ya lo es- Alejandro Correa Izquierdo.

ERNESTO VALCÁRCEL MANESCAU

DUM sarà inaugurata presso la Galleria Artizar (C/San Agustín 63. La Laguna) venerdì 1 febbraio alle 20.00 e può essere visitata negli orari consueti della Galleria: dal lunedì al venerdì dalle 10.30 al 13.30 e dalle 17.00 alle 20.30 e sabato dalle 11.00 alle 14.00.

GALERIA DE ARTE ARTIZAR
C/ San Agustín, 63. 38201 La Laguna (Tenerife)
(+34) 922 265 858 e mail info@artizar.es

Portada

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato.

Questo sito usa Akismet per ridurre lo spam. Scopri come i tuoi dati vengono elaborati.